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Una gran victoria de la derecha en Madrid reforma la política en España

Los socialistas encabezados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sufren una contundente derrota en la capital española, y Pablo Iglesias anticipa la jubilación.

Se puede decir que las urnas en Madrid han sacudido el panorama político en España. Consolidaron la fuerza de la derecha en la comunidad más rica del país, con la contundente victoria de Isabel Díaz Ayuso, del Partido Popular. Provocaron un terremoto en el PSOE, el mayor perdedor de las elecciones, sacudiendo el liderazgo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Ciudadanos centristas tragó saliva, que no logró elegir representantes. Y también anticiparon la jubilación política de Pablo Iglesias, de Vamos, que hasta marzo fue viceprimer ministro de España.

Los más escépticos siempre argumentarán: Madrid no es España y España no es Madrid. Pero los resultados de esta elección regional deben ser observados como un termómetro para medir el ánimo de los votantes para las elecciones generales, en dos años, para promover un nuevo giro a la derecha.

Inmediatamente apoyó la gestión de la pandemia y la política antibloqueo de Ayuso, al frente del gobierno desde 2019, y revalidó la primacía de 26 años del PP al mando de la Comunidad de Madrid. El partido duplicó su presencia en la Asamblea y sumó más escaños que el bloque de izquierda formado por PSOE, Pode y Mais Madrid.

Aunque no tiene mayoría absoluta, Ayuso aún podrá gobernar cómodamente la región, sin necesariamente tener que inclinarse ante la ultraderechista Vox, quien ganó 13 escaños en el parlamento regional y emerge como su principal socio.

El PP resurge revitalizado, haciendo de Madrid el frente de batalla o, como observó el líder del partido Pablo Casado, “el kilómetro cero del cambio en España”.

El giro a la derecha en la capital española es bastante indigerible para el socialista Sánchez, que se mantuvo al margen de la campaña, aparentemente para no eclipsar al candidato Ángel Gabilondo. El PSOE perdió 13 escaños en el parlamento autonómico y se desangró, atropellado por Mais Madrid.

La derrota es vista como un referéndum aterrador para el presidente del gobierno español: lo obligará a reconfigurar las baterías para mantenerse en la próxima vuelta electoral.

Es en el contexto del fracaso que Pablo Iglesias se despidió de la política partidista. Pode -un partido de izquierda que surgió como revolucionario hace siete años, heredero del movimiento de los indignados- amargó el quinto lugar en Madrid, con solo el 7% de los votos.

Source: with Agencies

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